El circo de Gavarnie y la cascada más alta de Europa

En el Parque Nacional de los Pirineos (Francia) y haciendo frontera con el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (España), se encuentra el Circo de Gavarnie. Forma parte del macizo de Monte Perdido que fue declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1997.


Esta espectacular formación rocosa de origen glaciar posee una altura de 1500 m y un diámetro de 6.5 km y tiene la particularidad de que entre sus múltiples cascadas está la más alta de Europa con 423 m, conocida como la Gran Cascada.


Este fue el primer destino de nuestro viaje por los Pirineos.
La pequeña población de Gavarnie, pese a su tamaño, dispone de enormes zonas de aparcamiento, ya que se trata de uno de los lugares más visitados del Pirineo francés. 
En la zona habilitada para autocaravanas se puede pernoctar (8 €/24 h) Aunque no dispone de ningún tipo de servicios, se trata de un lugar inmejorable por sus espectaculares vistas y por estar a pocos metros del centro.


Para quien lo prefiera también hay un camping en el pueblo, aunque es fácil que no encontréis plazas libres en verano.
Desde el aparcamiento, caminando en dirección contraria al pueblo, en apenas un minuto, hay una preciosa cascada a pie de carretera.


La primera sorpresa que nos depara nuestro primer paseo por Gavarnie es que la Gran Cascada se divisa perfectamente en la lejanía sin salir del núcleo urbano.


El lugar está sobre todo dedicado al turismo: hoteles, restaurantes, tiendas de suvenires, empresas de excursiones. Durante nuestro paseo nos cruzamos con una recua de burros y caballos que regresaban al redil tras una larga jornada de trabajo llevando turistas.


Nosotros emprendemos la excursión a pie al día siguiente.
Se trata de un trayecto de poco más de 5 km que comienza siguiendo el río Gave de Pau, que nace precisamente en el circo de Gavarnie.


El comienzo es muy suave ya que transcurre por el valle sin apenas inclinación.


Tras unos pocos kilómetros se llega a una zona boscosa donde comienza a notarse un poco más la subida. Al atravesar el bosque es de los pocos momentos en los que se pierde de vista la  Gran Cascada.
Los últimos kilómetros, hasta el hotel del circo, el camino se complica un poco pero en ningún momento se puede considerar difícil.


La descripción detallada de la ruta la tenéis en la web Rutas Pirineos, en este enlace.
El hotel es el destino final de muchos de los excursionistas, pero si os gusta caminar merece la pena acercarse hasta las impresionantes paredes de roca.

Para acceder cruzamos de nuevo el río. A partir de aquí los perros no están permitidos, hasta ese punto pueden ir pero con correa.
Nada más cruzar, el terreno cambia de forma radical. Hay diferentes sendas por las que caminar pero son irregulares, con piedras sueltas y a menudo atravesadas por regueros de agua, por lo cual es muy recomendable llevar un calzado apropiado. 


La pendiente en el último tramo se acentúa bastante, pero al ser un tramo corto no resulta agotadora; no obstante (como aviso a los que tengan problemas de articulaciones) yo tras la excursión estuve cojeando el resto de la tarde porque mi rodilla chunga se resintió bastante.
Pero mereció la pena enormemente. No hay mejor sitio para disfrutar de un bocata y reponer fuerzas que rodeados de este espectáculo de la naturaleza.
Por cierto, tan cerca de las cascadas y si hace viento (como ocurrió el día que estuvimos nosotros) podéis terminar empapados, por lo que no está de más llevar un chubasquero o cuanto menos una sudadera. Tened en cuenta que se trata de agua que nace directamente en los glaciares, vamos que está fresquita aunque sea verano.


Además de un paisaje espectacular también se puede uno deleitar viendo las numerosas ovejas que pastan por la zona o descubriendo la flora y la fauna del lugar.


Nosotros descubrimos un ejemplar de Oreja de Oso, también llamada Hierba Cerruda (Nombre científico: Ramonda Myconi) Una especie específica de los Pirineos que crece en superficies rocosas casi verticales y que aunque cueste creerlo es una planta de origen tropical. Sí, sí, habéis leído bien, esta especie es toda una superviviente y ha conseguido mantenerse aquí desde hace millones de años, cuando los Pirineos poseían un clima cálido en la era ternaria. Eso sí que es adaptarse a los cambios.



Tras disfrutar relajadamente del entorno emprendemos camino de vuelta por donde vinimos. Dejamos el circo a nuestras espaldas, pero la zona es tan bonita que nos sigue regalando bellas estampas.


Tras pasar el día en Gavarnie nos dirigimos hacia la población de Pierrefitte-Nestalas a 32 km, que posee un área de autocaravanas gratuita en la que se pueden descargar aguas grises y cargar agua (50 litros por 1 €) Dispone de 10 plazas perfectamente delimitadas y tiene sombra y mesitas de picnic. La noche que estuvimos nosotros estaba casi completa. Las coordenadas GPS son: N 42°57'38" O 0°4'38" o bien 42.960444 , -0.0777150 Allí pasamos una noche muy tranquila.


Nos trasladamos a España y os hablo de nuestra experiencia en Sallent de Gállego y Baños de Panticosa.
Los enlaces a todos los links de los Pirineos, aquí.

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