Ruta por el valle del Rin: De Coblenza a Wiesbaden, Worms y el monasterio de Maulbronn (con autocaravana)

Tras la visita a Coblenza emprendemos la ruta río arriba por la orilla opuesta. La cercana población de Lahnstein es el primer destino de nuestro cuarto día de viaje. Desde aquí contemplamos de nuevo el majestuoso castillo de Stolzenfels al otro lado del Rin. 
Un paseo de menos de dos horas nos lleva por los rincones más bonitos de este pueblo situado en la confluencia de los ríos Lahn y Rin; como el antiguo ayuntamiento, altes Rathaus, del s. XV y junto a él la Feuerglocke del barroco, una campana utilizada para alertar a la población en caso de emergencia.
Algunos restos de la muralla se conservan, destacando la Hexenturm (torre de las brujas) de 26 m de altura construida en el año 1324.



Hacia el comienzo de pueblo nos encontramos con el palacio de Martinsschloss, cuya zona más antigua data de 1298 y que antiguamente hacía las veces de aduana; destaca su torre gótica de 28 m.
Lahnstein cuenta con varios edificios religiosos construidos en distintos momentos históricos entre los s. XII y XIX, como esta iglesia evangélica de 1872. Y en lo más alto de la colina que limita el pueblo observamos Burg Lahneck, castillo levantado en 1245 que sirvió de refugio a algunos caballeros de la orden de los templarios tras su condena. Durante la guerra de los 30 años quedó en ruinas y fue reconstruido a finales de 1800 en estilo gótico inglés.
Por último, en la orilla opuesta del Lahn, un edificio de vigas entramadas que fue una famosa posada (Wirtshaus an der Lahn) a la que el propio Goethe dedicó unos versos; en ella se sitúa también la torre de la aduana.
Dejamos el pueblo y seguimos la carretera del Rin; una parada rápida para fotografiar Marksburg, el castillo mejor conservado de la zona, construido en el s. XII. Otros castillos, como el Maus (ratón) y el Katz (gato) van dejándose ver por el camino hasta llegar a la Lorelei (Die Lorelei) una abrupta roca de 132 m de altura al borde del río.
En esta zona del Rin, una de las más estrechas (90 m), el terreno está lleno de salientes y aguas poco profundas que lo hacen peligroso para la navegación, lo que ha derivado en numerosas leyendas. La más famosa es la de una hermosa doncella que sobre estos riscos cepilla sus dorados cabellos mientras canta haciendo que los ensimismados marineros no ven los peligrosos riscos y naufraguen (me recuerda mucho al mito de las sirenas) Un brazo de tierra de 700 m lleva desde el aparcamiento situado al borde de la carretera hasta la representación escultórica de la peligrosa doncella. Seguimos la carretera fluvial y a pocos kilómetros podemos observar varias formaciones rocosas dispersas por el río que muestran lo peligroso que es surcar estas aguas; se trata de las siete vírgenes, die sieben Jungfrauen, unas jóvenes tan duras de corazón que fueron convertidas en rocas según cuenta la leyenda.
Kaub se convierte en nuestro siguiente destino. Lo más famoso de esta población es la isla de Falkenau o Pfalz con su  castillo aduanero del S. XIV llamado Pfalzgrafenstein.
En Kaub nos encontramos también un monumento en memoria del comandante prusiano Blücher (Blücherdenkmal) que luchó arduamente contra Napoleón en batallas como la de Waterloo.
En lo alto se alza Burg Gutenfels, castillo del s. XIII convertido actualmente en hotel. Para terminar el día nos acercamos a Niederwalddenkmal un monumento erigido en honor a Germania (antropomorfización de la nación alemana) Se inauguró en 1883 para conmemorar la unificación alemana de 1871.
Esta espectacular escultura de 10,5 m de altura (38 m en total con el zócalo) se sitúa sobre una colina de viñedos a 225 m sobre el Rin; además de ver el monumento, lleno de grabados y detalles históricos, merece la pena venir hasta aquí por contemplar las fantásticas vistas.
A pocos metros se encuentra Niederwaldtempel,  un monóptero mandado construir por el conde Karl Maximiliam en 1788 y donde llevaba a sus invitados a contemplar el majestuoso paisaje.
Nos encantó ver el monumento de Germania iluminado por la noche, las luces que salpican las orillas del Rin y a este bañado por la luz de la luna llena.

Día 5
Bajamos hasta la cercana población de Rüdesheim am Rhein, desde la que se puede coger un teleférico para subir al monumento de Germania si no se quiere acceder con vehículo. 
Un paseo de un par de horas nos lleva por turísticas callejuelas llenas de encanto como la Drosselgasse, con comercios y locales dedicados sobre todo al mundo vinícola, su principal industria.
Edificaciones de vigas entramadas, tan típicas de la arquitectura alemana, se reparten por toda la población.
La más famosa es  Brömserhof, con su hermosa torre, hoy en día convertida en museo.




A 16 km está Eltville am Rhein,  donde destaca también su abundancia de casas de vigas entramadas.
 
Un par de pequeños castillos, los restos de la muralla y un hermoso paseo fluvial son otros de los encantos de esta población donde el vino también es protagonista.






Día 6
Abandonamos el tramo del Rin patrimonio de la humanidad para llegar a otra gran ciudad de origen romano, Wiesbaden (capital del estado federado de Hesse) de importancia histórica sobre todo por sus balnearios a los que acudieron figuras como Goethe, Bismark o Dostoyevski. 
Nuestro recorrido a pie comienza a poco más de 1 km del centro, en un parking gratuito muy cerca de esta hermosa villa de 1890 situada en el número 1 de Solmsstraße.
En la zona centro encontramos  la inmensa plaza de Dern, con la columna del mercado (Marktsäule), el edificio del nuevo ayuntamiento (1894) y la Marktkirche de estilo neogótico que es el edificio más alto de la ciudad.
Al otro lado la plaza del mercado, Marktplatz con la fachada principal de la iglesia y la estatua de der Schweiger (el taciturno) Guillermo de Orange.
El viejo ayuntamiento, el parlamento de Hesse y el museo de la ciudad se encuentran también alrededor de estas plazas y muy cerca  está el reloj de cuco más grande del mundo, instalado en 1946 en una tienda de souvenirs.
Otro punto destacado del casco antiguo es el muro de los paganos, Heidenmauer. Se trata de la edificación más antigua de la ciudad, se cree que forma parte de lo que fue un acueducto romano del s. III. En una brecha del muro se levantó en 1902 la Römertor (puerta romana) un colorido puente de madera cubierto.

En la plaza Kranzplatz es donde mejor podemos observar el carácter termal de la ciudad. Allí se encuentra su fuente más famosa, la Kochbrunnen por la que el agua sale a 66° C.
Tomamos distancia del centro y vamos ascendiendo al monte de la ciudad, Neroberg, mientras nos adentramos en el bosque hasta alcanzar la iglesia ruso-ortodoxa St. Elisabeth Kirche, construida entre 1847 y 1855.
Proseguimos el ascenso hasta llegar a lo más alto de Neroberg, donde un monóptero de 1851 da paso a un mirador desde el que contemplar la ciudad.
Y descendemos de nuevo por un camino de tierra que comienza en la estación del funicular, Nerobergbahn, instalado en 1888. Este tiene la particularidad de funcionar mediante el lastre de un tanque de agua. 
Y junto a la estación de abajo, una pequeña exposición en lo que antiguamente era el edificio de los cuartos de baño.
Regresamos hacia el centro de la ciudad atravesando el Nerotalpark, un parque alargado diseñado a finales de 1800, con esculturas, estanques y hermosos jardines.
Terminamos la visita contemplando el antiguo casino del balneario, Kurhaus, cuyo pórtico de 129 m es el más largo de Europa y el teatro, con la estatua en memoria del poeta Schiler .
Avanzamos 55 km hasta  el área natural protegida de Kuhkopf donde concluye nuestra jornada con un poco de senderismo entre manzanos.
Día 7
Otros 40 km nos separan de Worms. Esta ciudad a orillas del Rin es conocida también como la ciudad de los Nibelungos, ya que en ella transcurre gran parte del poema épico del s. XIII el cantar de los Nibelungos, una de las más famosas leyendas germánicas; en la que se inspiró Wagner para componer su ópera el anillo de los Nibelungos (seguro que conoces la parte de la cabalgata de las Valkirias, utilizada en la famosa escena de los helicópteros de la película Apocalyse Now) La Nibelungenturm, torre de los nibelungos, nos da la bienvenida a la ciudad con sus espectaculares 53 m de altura.
Pero este no es el único detalle que hace alusión a la leyenda, también encontramos la fuente de Sigfrido (Sigfridbrunnen), la Nibelungenliedbrunnen (foto izqda.), numerosos dragones adornando distinto lugares y, por supuesto, un museo dedicado al tema.
Otro tesoro de Worms es su catedral St. Peter, que forma parte de las tres catedrales románicas imperiales, junto con la de Maguncia que conocimos al comenzar este viaje y la de Espira (Speyer en alemán) que no visitamos en esta ocasión pero que también os recomiendo. Algunas de las zonas más antiguas del edificio datan de entre los años 1000 y 1025, aunque el comienzo de la construcción de la catedral como tal fue en 1125. 
Más tarde se ampliaría con elementos del gótico. En 1945 la bóveda se vino abajo a causa de los bombardeos durante la segunda guerra mundial y su reconstrucción no se terminó hasta hace poco, en el año 2002. 
El tema del portal, conocido como la biblia de piedra, hace referencia al triunfo de la iglesia.


Fuente de sigfrido con la catedral al fondo

La historia de Worms también está íntimamente ligada a la religión; en la ciudad se pueden contemplar la sinagoga más antigua de Alemania y el cementerio judío más antiguo de Europa. Aunque durante nuestra visita se encontraban cerrados.
Otro vínculo de esta ciudad con la religión es el paso por aquí del monje, teólogo y padre del protestantismo, Martin Lutero  en 1521. Solo fueron diez días los que estuvo Lutero en Worms pero fueron claves para la historia. En esos días rechazó la oferta del emperador Carlos V de retractarse de los argumentos que había pronunciado en contra de la iglesia católica. Tras su negativa bajo la declaración de que "hacer algo en contra de la conciencia no es seguro ni saludable", Lutero huye de la ciudad y el emperador promulga el Edicto de Worms donde se declaraba a Lutero hereje y prófugo y se prohibían todos sus escritos.
Hay varias placas en lugares emblemáticos que recuerdan aquellos días, pero el homenaje más importante es el Lutherdenkmal, levantado en 1868 y que representa al reformador en el centro sujetando la biblia y a su alrededor sus principales protectores y seguidores.
Un detenido paseo nos permite contemplar otras hermosas plazas, fuentes y bastantes parques y zonas verdes. En información y turismo (Neumarkt, 14) nos proporcionaron varios folletos informativos en Español.
Por la tarde nos alejamos ya del Rin en dirección a nuestra casa en Ulm, pero antes paramos para visitar y hacer noche en el hermoso pueblo de Maulbronn.
Su monasterio cisterciense fundado en 1147 es uno de los mejor conservados de Europa y fue declarado por la Unesco patrimonio de la humanidad en 1993.
Nosotros no pudimos verlo por dentro porque estaban celebrando unos oficios de Semana Santa y estaban prohibidas las visitas; pero aún así mereció mucho la pena ya que la muralla y los edificios que conforman el patio del monasterio son de una belleza espectacular.
La fuente estaba decorada con los típicos adornos de pascua alemanes a base de hojas, ramas y huevos  de colores (actualmente de plástico)
Antiguamente los edificios formaban parte de la vida del monasterio: la forja, los establos, el molino, la enfermería, la bodega,... hoy en día algunos de ellos albergan cafés, restaurantes o incluso el ayuntamiento.

Y en este hermoso enclave concluye el relato de nuestras vacaciones de Semana Santa del 2017, espero que os  sirva de ayuda si decidís venir por aquí. Puedo decir que todos los sitios visitados nos han encantado y los recomendamos. 
Para los autocaravanistas
Día 4:  en Lahnstein aparcamos en un gran supermercado situado en la calle Brückenstr. 17 La Lorelei tiene su propio parking de tierra gratuito. Kaub tiene aparcamientos asfaltados gratuitos a lo largo de la carretera a la entrada y salida del pueblo. Esa noche pernoctamos 🚐 en el mismo aparcamiento de visitar el monumento de Germania (tras preguntar si estaba permitido) Son 5 € las 24 horas. Estuvimos completamente solos.
Día 5: en Rüdesheim usamos el parking del cementerio, Friedshofweg 1, a aproximadamente 2 km del centro. 49°59'02''N 7°56'32''E 49.983973 ,  7.942344
En Eltville hay un área para autocaravanas en Weinhohle s/n frente al Lidl 50°01'42''N 8°07'25''E 50.028533 , 8.123758 Cuesta 5€ las 24h. Un poco apartado, en un aparcamiento contiguo, hay una estación de pago para vaciado y carga de agua.
Para pernoctar 🚐 nos acercamos al pequeño pueblo de Frauenstein  a las afueras de Wiesbaden. Allí encontramos una explanada de tierra en una zona muy tranquila en Alfred Delp Straße 64 50.06785 , 8.16494 Pronto se incorpora otra Ac y pasamos allí la noche ambas, mucha tranquilidad.
Día 6: En Wiesbaden usamos un P+R gratuito en la calle Moltkering 50°04'43''N 8°07'25''E 50.028533 , 8.123758 
Pasamos la noche 🚐 en el parking de tierra de la reserva natural de Kuhkopf perteneciente al pueblo de Stockstadt am Rhein 49°48'48''N 8°27'53''E 49.813405 , 8.464945 Estuvimos 3 ACs, sitio super tranquilo.
Día 7: Para visitar Worms usamos el aparcamiento que la propia ciudad recomienda, es gratuito y está relativamente cerca del centro. La dirección es Prinz-Carl-Anlage junto al hotel Prinz Carl. 49°38'26''N 8°21'38''E 49.640599 , 8.360676
En Maulbronn hay un área gratuita 🚐 con capacidad para 8 ACs de 7 m de longitud máximo. Está a unos 700 m del monasterio, 48°59'56''N 8°48'20''E 48.999086 , 8.805599 Tiene para cargar agua y electricidad por 1€ cada una, para vaciar es gratis. Hay cuartos de baño públicos. Esa noche estaban ocupadas 6 plazas.

Primera parte de la ruta por el valle del Rin: de Maguncia a Coblenza

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