Bérgamo. Escapada al lago de Como - Día 3

Bérgamo fue la segunda ciudad que visitamos en nuestra escapada; una hermosa población situada a solo 40 km de Lecco y a la que llegamos (huyendo de la autopista) por un hermoso paisaje de verdes colinas que van conformando la frontera de los pre-Alpes.
De hecho la propia Bérgamo se sitúa a caballo de una colina que la divide claramente en dos, lo que se conoce como "la ciudad alta" que vendría a ser el casco antiguo donde están la mayoría de los monumentos y la "ciudad baja" por donde la urbe ha ido extendiendo sus territorio.

En la zona alta el aparcamiento es muy limitado, así que lo mejor es dejar el coche abajo. Para subir existen dos funiculares que salen al sur y al oeste de la ciudad, pero no puedo contaros nada al respecto porque nosotros no llegamos a usarlos. Fuimos por la parte este, menos abrupta, y aunque fueron varios kilómetros de ascensión, no se hacen especialmente duros.
La zona alta está rodeada por una muralla del s. XVI a la que se accede por distintas puertas. 
Nosotros, como digo, nos dirigimos por el este y penetramos en la zona amurallada por la Porta San Agostino.
Situada junto a la iglesia del mismo nombre.
Justo después giramos a la izquierda y fuimos ascendiendo por calles, ya un poco más empinadas, hasta llegar a la plaza principal, la Piazza Veccia, donde se encuentran los principales palacios y monumentos.

Como el palazzo della Ragione, la torre cívica o campanone y la fuente Contarini que decora el centro de la plaza.
Capilla Colleoni
Directamente desde esta plaza, a través de una puerta de piedra en el palacio,  se accede a otra plaza más pequeña donde encontramos la basílica de Santa Maria Maggiore, la capilla Colleoni, el Baptisterio y la catedral.
De izquierda a derecha: Santa M. Maggiore, Capilla Colleoni, Batisterio y Palacio de la Ragione (a mi espalda el Duomo)
Curiosamente la catedral o duomo, con su pálida fachada, queda como secundaria ante el majestuoso protagonismo del mármol policromado de la capilla Colleoni. Es un rincón de la ciudad donde fácilmente el tiempo desaparece mientras nos deleitamos contemplando los infinitos detalles de su arquitectura.



















Pero aunque en estas dos plazas de Bérgamo se concentre lo más granado de la ciudad, os recomiendo reservar un buen rato para pasear por sus preciosas calles empedradas. Que nos llevaron a descubrir otros rincones menos turísticos pero también interesantes.
 

Por supuesto, antes de emprender camino de vuelta a la ciudad baja, recuperamos fuerzas probando el postre típico de allí: la Polenta
Un dulce relleno de bizcocho ligeramente (o no) emborrachado y chocolate. Nos gustó tanto que tras comprar uno para probarlo, decidimos repetir. Aunque el segundo (comprado en una pastelería diferente) no estaba tan espectacular (cada maestrillo tiene su librillo), aún así os recomiendo no dejar la ciudad sin probar este delicioso postre que solo se hace en Bérgamo.

Comentarios

  1. Bonita ciudad del norte de Italia. Una posibilidad de visitar la ciudad alta es subir en bus y luego ir bajando callejeando por sus calles, ya que las cuestas mejor bajarlas.

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    1. No había pensado en el autobus, pero siempre es una alternativa a los funiculares. En cualquier caso, subiendo o bajando, es una ciudad preciosa para pasear. Gracias por comentar :)

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