Gran Bretaña en autocaravana VI: Ludlow, Stratford-Upon-Avon, Warwick, Oxford, Bath, Stonehenge y el parque nacional Dartmoor

Continuamos bajando poco a poco hasta las costas de Cornualles, lo más al sur que se puede llegar. Por el camino visitamos ciudades emblemáticas como la cuna de Shakespeare, hacemos parada en Stonehenge para fascinarnos con su historia y, siguiendo nuestra costumbre, dedicamos unas horas  al senderismo por uno de los parques nacionales.
Si quieres empezar este viaje desde el principio: primer post.

Día 14
Tras tres horas de viaje llegamos a Ludlow.
Su casco histórico tiene una arquitectura de vigas entramadas como las que nos hemos ido encontrando por el camino. Ludlow es una población pequeña, pero no le falta de nada; incluidos castillo y catedral. Si se dispone de pocos días, hay sitios mejores antes que desviarse hasta aquí.
  







Pero si se pasa cerca, merece la pena dedicarle un paseíto.
Además el acceso al castillo y el centro están muy cerquita, conectados por este pasadizo.
El mejor recuerdo que tengo de Ludlow es que allí compré la tarta de cerezas más rica que he comido jamás. ¡Que no solo de visitas se disfrutan las vacaciones!  Menos mal que averigüe lo buena que estaba cuando ya andábamos por otros lares, sino igual arraso con la pastelería ;)

Stratford-Upon-Avon es la ciudad donde en 1564 nació William Shakespeare. 

 
Casa natal de Shakespeare
Su casa, por supuesto, es una de las grandes atracciones turísticas de la ciudad. Se puede visitar, pero nosotros solo la vimos desde fuera.

La ciudad está bien para pasear, pero no es de nuestras favoritas. Por supuesto, muchos de los lugares giran en torno a la figura de Shakespeare, como este parque con su estatua y las de varios de sus personajes teatrales.


También se puede dar un paseo en barca por uno de sus canales, pero nosotros paseamos a pie a lo largo y tuvimos la sensación de que hay tantas esclusas y tan cerca unas de otras que les llevaba mucho tiempo avanzar muy poco.
Una de las múltiples esclusas

 



The american fountain

En la ciudad hay un par de aparcamientos donde permiten pernoctar pero cobraban 20£, nos parece una barbaridad y seguimos camino hasta Warwick a 20 minutos.
Allí damos a la entrada de la población con el parking del hipódromo, parece un sitio muy tranquilo. El precio son 4£ por encima de las 6 horas y allí nos quedamos.

Tras aparcar damos una vuelta por la pista de hierba donde se hacen las carreras (está pegada al aparcamiento y es totalmente accesible) Nos quedamos anonadados con la altura que tienen los setos que los caballos deben saltar. Algunos de estos obstáculos, construidos con ramas secas, eran más altos que yo (1'60)
Warwick no estaba en nuestro itinerario, hemos llegado aquí buscando donde pernoctar, además está oscureciendo, así que solo le dedicamos un pequeño paseo, a pesar de que también posee un castillo importante (Gran Bretaña está llena de ellos) 



 









En el centro encontramos la estatua de un boxeador, Randolph Turpin. Al parecer era considerado el mejor boxeador europeo de peso medio de los años 4o y 50 y nació en el condado de Warwickshire.


Día 15
Hemos dormido fenomenal, solo se oía la lluvia que continúa cayendo cuando nos levantamos y, por desgracia, cae aún más fuerte al llegar a Oxford. Cuando por fin afloja como para salir de la autocaravana, hemos perdido varias horas, lo que hace que visitemos esta ciudad sin dedicarle quizás todo el tiempo que merecería.
 




 






Nuestro siguiente destino es Bath. Sus calles están completamente atascadas y tardamos una eternidad en llegar al aparcamiento de vehículos grandes, por suerte está permitido pernoctar (5£ es el máximo a pagar por más de 6 horas) En Bath lo más destacado son las termas romanas, pero la entrada ya está cerrada, por suerte no nos decepciona mucho pues en nuestros viajes por España y Portugal ya hemos visto muy buenos yacimientos romanos. Hoy ha sido uno de esos días en los que las cosas no salen como se planearon, pero hay que adaptarse, no podemos sumar días al viaje. Lo bueno es que tras un día de lluvia continua, por fin ha salido el sol y podemos disfrutar de un mágico paseo por las calles prácticamente vacías.











A través de la valla conseguimos echar un pequeño vistazo dentro de las termas.
Para nuestro deleite y especialmente el de Noel, las calles están llenas de leones decorados, igual que nos ocurrió con los rinocerontes en Chester; debía ser la moda de ese año.



En el aparcamiento dormimos acompañados por otras dos ACs y un par de camiones; ha sido la primera noche que tenemos compañía salvo el primer día en el área de Canterbury y la noche que una furgoneta se puso junto a nosotros durante nuestro paso por el norte de Escocia.  

Día 16
Según llegamos a Stonehenge vemos que hay una carreterita de tierra, antes del aparcamiento oficial, que está llena de autocaravanas en fila, parece que han pernoctado allí mismo. 
Aparcamos tras ellas, para no tener que pagar parking, pues la distancia hasta las taquillas es parecida. Desde allí ya se puede contemplar el monumento megalítico.

No voy a contaros la historia de Stonehenge y de su construcción pues este blog no pretende ser una guía turística, para eso ya hay otros muy buenos; pero sí os recomendaré que si venís a visitarlo toméis la audioguía, pues se disfruta mucho más de la visita escuchando la fascinante historia de este espectacular monumento, patrimonio de la humanidad desde 1986. La audioguía está incluida en el precio y se puede pedir en español. Gracias a la historia tan interesante que te relatan a medida que rodeas el círculo de piedras, descubres que estás ante algo aún más complejo y fascinante de lo que ya intuías. Stonehenge fue para nosotros una de esas visitas que no defraudan.


Seguimos nuestro recorrido hacia el parque nacional de Dartmoor, concretamente a Lydford Gorge a 200 km. La entrada es de pago (dos adultos y un niño nos costó 15'20)

Iniciamos un recorrido circular que nos lleva por medio del bosque y nos acerca a cascadas y torrentes.
 
También damos con algunos elementos de la naturaleza que han sido tallados o decorados, como este tronco con el que posa Noel.





El camino circular nos lleva dos horas, pero nos ha gustado tanto que decidimos ampliarlo recorriendo también la pequeña extensión de ida y vuelta que lleva a Tucker's pool.



En total dos horas y media de excursión con la que los tres hemos disfrutado mucho, pese a que a ratos lloviznaba ligeramente. Antes de marcharnos del parque nos hemos acercado a una zona de columpios, cerca del aparcamiento, donde Noel ha podido tirarse por una tirolina gigante.
Esta excursión es muy recomendable para quienes disfruten con la naturaleza, pero no es apta para carritos. Hay zonas junto al rio estrechas y muy resbaladizas, con apenas un cable de metal en la roca para sujetarse; no es complicado, se puede hacer con niños, pero conviene llevar calzado adecuado e ir con precaución.  

A las 19:30 llegamos a Marazion en  la costa de Cornualles, aún hay sol y podemos contemplar el monte Saint Michael.
 

St. Michael's mount, al igual que su honimo francés el Monte Saint-Michel, es una isla a la que se puede acceder andando cuando la marea está baja. Antiguamente ambas pertenecían a la orden de los benedictinos. Aunque la inglesa no posee una belleza tan espectacular como la francesa, las vistas del castillo en lo alto también son imponentes.
Tras recorrer varias zonas de aparcamiento donde ponía que estaba prohibido pernoctar, llegamos a una donde hay una AC inglesa y le preguntamos al propietario. Nos cuenta que él vive cerca y solo está pasando el día, pero que este es el único lugar de la zona donde está permitido dormir. Parece un sitio idílico, al borde de la playa y con el monte St. Michael justo enfrente de nosotros.

Lamentablemente cuando ya estamos con la cena en la mesa vemos por la ventana que alguien se ha colocado cerca y está intercambiando algo con otros  coches que van llegando. Tiene toda la pinta de que están vendiendo droga y aquello no para en la hora que llevamos cenando; no nos da buena espina pasar allí la noche y arrancamos en busca de otro lugar. Los carteles de "no overnight" están por toda la costa y ya es noche cerrada; solo vemos una opción, buscar la autopista y parar en un área de descanso, a las 23:00 conseguimos nuestro objetivo.

En el próximo post concluiremos el viaje, pasando por Salisbury, Winchester, Brighton y por supuesto Londres, donde sorprendentemente también pudimos hacer acampada libre.


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