Joshua Tree, Zion y el Gran Cañón (viaje por el oeste de Estados Unidos I)

Antes de comenzar ruta me gustaría contaros que cuando planeé este viaje jamás habíamos viajado fuera de Europa, salvo por una escapada totalmente organizada de cuatro días a Nueva York en 2001. 

Mi marido viaja bastante por trabajo y de pronto nos encontramos con que había acumulado puntos suficientes en su tarjeta de cliente de iberia como  para volar los tres hasta Estado Unidos. Una ocasión así no se puede desaprovechar y empezamos a pensar qué queríamos visitar teniendo en cuenta que había dos cuestiones inamovibles: nuestro viaje debía empezar y terminar en Los Ángeles (por cuestiones de los puntos) y disponíamos de 21 días. 
Lo primero que saltó a nuestros cerebros fue: gran cañón, Yellowstone, sequoias gigantes.

Aunque estaba acostumbrada a planificar todas nuestras “aventuras” debo confesar que el país me intimidaba un poco ¡ay, ay, ay, dichosas películas de Hollywood! Así que lo primero que pensé fue recurrir a una de esas agencias que se anuncian en plan “le organizamos el viaje que usted quiera”. Así lo hice y me puse en contacto con varias explicándoles los términos que comenté arriba. Y lo mejor que me pudo pasar es que todas ellas me dijeran “los tres sitios en el mismo viaje ¡eso es totalmente imposible!”, porque así me decidí a organizar el viaje yo y terminó siendo el más increíble de nuestras vidas. Estados Unidos es tan inmenso y tiene tantos contrastes en sus paisajes que incluso las horas de conducir son horas de disfrutar a tope.


Finalmente recorrimos más de 9.000 km, visitamos 10 parques nacionales (como dije en la presentación del blog para nosotros la naturaleza tiene preferencia ante el asfalto), vimos una cantidad increíble de animales salvajes y perdimos el miedo al país. La gente era muy amable, siempre encontrabas a alguien que hablara español y ninguno de los moteles en los que dormimos lo regentaba Norman Bates ;)

Divido el relato en tres partes para que no sea un post demasiado largo; al final os hablaré de los costos y os daré unos consejillos.
Día 1
Salimos del aeropuerto de Barajas (Madrid) a las 13:00 y aterrizamos en Los Ángeles a las 16:30 hora de allí (en España la 1:30) Total 12 horas y media de vuelo.

Las colas en la aduana son enormes, nos lleva como una hora pasar el primer control, el de los pasaportes. A mi marido y a mí nos toman una foto a cada uno y las huellas dactilares de todos los dedos (a nuestro hijo de 9 años no) El siguiente control es para las maletas, nos toca un señor que habla español y está más interesado por charlar del Real Madrid y el Barsa, así que no nos revisa ninguna maleta. Una vez pasado el trámite buscamos el autobús de la agencia con la que hemos contratado el coche de alquiler por internet; allí nos llevamos una agradable sorpresa, no tienen el modelo elegido y nos dan uno mejor por el mismo precio. El trayecto a la agencia y los trámites son poco menos de una hora. Nada más terminar nos dirigimos al hotel, estamos rendidos.
Día 2 
A las 7 de la mañana salimos hacia Mullholand Av. para ver el
cartel de Hollywwod. La ciudad es un puro atasco, el día está muy nublado. Fotografiamos el famoso rótulo y seguimos hacia nuestro primer destino: Palm Springs.
Paramos en un supermercado para comprar unas garrafas de agua y fruta, nos sorprende descubrir que todos los carteles de la tienda son bilingües inglés-español. 
Tras instalarnos rápidamente en el hotel nos dirigimos hacia Joshua Tree National Park, a la entrada de Twentynine Palms. Hay otras más cerca, pero esta es la única donde venden el pase anual de parques nacionales. Nos interesa comprarlo porque con tres parques ya nos sale más rentable que pagar entrada en cada uno y tenemos pensado visitar muchos más. Las nubes han desaparecido y la temperatura es de 32°C.
El parque está desierto, se nota que no forma parte del circuito turístico habitual, eso incrementa aún más su belleza. Lo recorremos despacio con el coche, parando cada poco para hacer una foto de estos curiosos árboles y de las formaciones rocosas. Subimos hasta el mirador "Keys Wiev" a lo lejos se puede ver Méjico, allí hacemos una excursión a pie. Ratoncillos y conejos se nos cruzan de vez en cuando.
Cuando regresamos ya está anocheciendo, en el horizonte se ilumina una preciosa luna llena. Hoy hemos recorrido 547 Km.
Día 3
El jet lag hace que a las 4:30 estemos los tres despiertos, pero no sirven el desayuno hasta las 7 así que toca seguir en la cama. A las 7:30 nos ponemos en marcha hacia Las Vegas. Lo que más nos sorprende de este país es que puedes estar horas conduciendo y cruzarte a penas con dos o tres coches. Después de 465 km por unos parajes desérticos aparece como por arte de magia la ciudad. Me pregunto a quién se le ocurriría plantarla allí en medio de la nada.
En cuanto entras en la ciudad se nota que es un lugar creado para el mero espectáculo, cada hotel con su propia temática a cual más ostentoso. Como el hotel New York New York que está construido simulando la ciudad de Nueva York.
El calor es sofocante, más de 40°, así que nos dirigimos al hotel a descansar un rato. Por la tarde salimos a recorrer el strip, la calle principal donde se agolpan todos los hoteles y espectáculos que uno no debe perderse. 
Aunque en principio nuestra parada en Las Vegas se planeo por una simple cuestión geográfica (pillaba de camino), debo reconocer que lo pasamos muy bien, especialmente nuestro hijo. Visitar los hoteles por dentro es como entrar en un parque temático, de pronto estás en medio de Venecia y unos metros después te metes en una pirámide egipcia. La entrada en los hoteles es gratuita (les interesa porque viven de los casinos y las máquinas tragaperras) Pero uno se puede divertir y pasar de apuestas, os lo digo yo, que nos fuimos de Las Vegas sin jugar a nada y eso que había tragaperras de céntimo. Otra cosa que no hay que perderse son los espectáculos exteriores (y también gratuitos) que hacen los hoteles. Nosotros vimos el volcán en erupción del hotel Mirage, la batalla de barcos piratas del hotel Treasure Island (increíble el montaje con fogonazos abrasadores y naufragio incluido) y, por supuesto, la famosa fuente del Bellagio que combina la música con el agua creando un precioso efecto.
Día 4
A las 6:30 ya estamos en marcha hacia el Skywalk, el balcón de cristal en el Gran
Cañón del Colorado. Por el camino paramos en la presa Hoover.
De camino el GPS se confunde y nos mete por una carretera de tierra que cada vez se hace más complicada y polvorienta. Lo pasamos un poquillo mal porque después de una hora por ella no hemos visto ni una sola casa y los móviles no tienen cobertura. Finalmente, tras tres horas desesperantes, llegamos a nuestro destino. Allí todo son decepciones, el precio que ponía en la página web que costaba entrar al balcón en realidad es falso porque nos dicen que estamos obligados a visitar también otras cosas como el museo indio, al final nos piden el doble, unos 80€ por persona. Encima nos dicen que no podemos entrar con móviles ni cámaras de fotos. Todo el tema nos parece un timo y decidimos irnos. Ya hemos gastado bastante en un viaje en helicóptero y allí podremos hacer todas las fotos que queramos. 
Al menos hoy hemos visto unos paisajes preciosos y hemos hecho un tramo de la famosa ruta 66. En Kingman tenemos el motel. Total 460 Km.
Día 5
Tras desayunar unos gofres calentitos preparados por nosotros mismos (aquí muchos hoteles tienen la máquina junto al buffet de desayuno), salimos a las 7:30 hacia el parque natural Sunset Crater Volcano. Llegamos a las 10:30 y hacemos una pequeña pero extenuante caminata de 15 minutos por la escoria del volcán hasta llegar a la cumbre. 
Después hacemos un paseo circular de dos km muy bien acondicionado (se puede realizar incluso con sillas de ruedas) que atraviesa un brazo de lava. De nuevo estamos casi solos, ventajas de visitar sitios que no aparecen en las guías al uso.
Al finalizar la visita continuamos por la carretera escénica hasta el parque National Monument Wapatki, parando en varios miradores y en las ruinas de un pueblo indígena. Los únicos seres vivos que nos observan son un par de liebres.
Comienza a caer un aguacero tremendo, nos dirigimos a Flagstaff, donde tenemos el hotel. Nos ponemos los chubasqueros y visitamos la ciudad que no tiene gran cosa, pero al menos vemos el observatorio astronómico desde el que se descubrió Plutón. Hoy han sido 385 km con el coche.
Día 6
A las 6:40 salimos del hotel y nos dirigimos hacia la base de helicópteros del Gran Cañón, está muy nublado pero por suerte se despeja antes de que salga nuestro vuelo a las 9:00. En el helicóptero nos colocan por pesos y mi hijo Noel y yo tenemos la suerte de que nos toca delante, junto al piloto ¡las mejores vistas!
La experiencia es increíble, no tengo palabras para describir el espectáculo del gran cañón desde el aire.

Tras nuestro vuelo nos dirigimos con el coche al parking del parque. En Grand Canyon National Park hay que desplazarse andando o cogiendo alguna de las líneas de autobús gratuitas que lo recorren y van parando en los principales miradores. Comenzamos a caminar por el Rim Trail pero al rato se pone a llover y decidimos coger los autobuses. Está tan masificado que la gente a penas cabe, parece el metro de Madrid en hora punta. Tras hacer unas fotos en los miradores más espectaculares decidimos alejarnos del barullo y buscar paisajes menos turísticos.
De camino a Flagstaff volvemos por la carretera "Desert View Drive" que transcurre pegada al cañón y tienen múltiples miradores que permiten verlo desde diferentes perspectivas. En mi opinión merece la pena recorrer las dos carreteras que llegan al parque, una al ir y otra de regreso; pero si no se pueden hacer las dos recomiendo no perderse esta última, menos transitada y con vistas increibles.
Hoy hemos conducido 337 km.
Día 7
Hoy toca visitar el Zion National Park y llegar a Hurricane, el pueblecito donde tenemos el hotel. A las 6:55 estamos ya en marcha, nos desviamos un poco para pasar  por Glen Canyon National Recreation Area y ver el lago Powell y seguimos. Entramos al parque por la carretera panorámica "Zion-Mount Carmel Highway", muy recomendable. Justo en la entrada vemos una manada de bisontes.

Aparcamos y cogemos el autobús que recorre el parque, hacemos la ruta hasta el final para disfrutar de las vistas y de regreso nos bajamos en la parada "Zion lodge" para hacer una caminata por el sendero "Emerald Pools Trail" Tiene tres extensiones: lower, middle y upper. 

Nosotros lo hacemos completo (6 km 600 m) Al comienzo es un camino muy sencillo de asfalto pero se va complicando cada vez mas y el "upper" es bastante empinado y escabroso, pero por suerte hay sombra y gracias a que hacemos pequeños descansos (yo me ahoga en cuanto hay una cuesta) conseguimos llegar. Al final no era tan complicado, lo que pasa es que yo con mi anemia me canso fácilmente.

Zion no es un parque muy conocido, pero a nosotros nos ha dejado maravillados.
Hoy las temperaturas han rozado los 37°C. Hemos avanzado 415 km.
Día 8
Antes de coger la carretera a nuestro próximo destino, Salt Lake city, nos acercamos hasta el mirador de "Kolob Canyon" muy cerquita de Hurricane y nos despedimos de las inmensas paredes rocosas de Zion.
El famoso "lago salado" es casi un mar salpicado de pequeñas islas, pero acercarnos a sus playas es la mayor de las decepciones, la arena está cubierta por miles de cadáveres de aves en todos los estados de descomposición posibles, el olor es espantoso. Supongo que no será siempre así, pero no vimos a nadie a quien preguntar el motivo.
Tras dejar las cosas en el hotel nos fuimos a pasear por Salt Lake City. No es una ciudad especialmente bonita, pero tiene dos cosas curiosas: la sede del estado de Utah a imagen y semejanza del capitolio y el templo mormón más grande del mundo.
Hoy 549 km
Día 9
Toca cambio horario y aunque nos levantamos tan temprano como siempre, esta vez ya son las 7:50 cuando montamos en el coche porque hemos sumado una hora. Hoy toca llegar a Jackson Hole (Wyoming) la última ciudad donde se puede dormir antes de entrar en los parques nacionales de Grand Teton y Yellowstone (salvo que duerma uno dentro del parque, lo cual es mucho más caro)
En vez de tomar la autopista elegimos la carretera panorámica que va de Logan a Bear Lake (lago del oso) Vamos casi todo el tiempo solos, bordeando un río y rodeados de montañas y bosques. El tiempo de más merece sin duda la pena. Desde un mirador podemos contemplar abajo el inmenso lago. Vemos una cierva. Hace un día estupendo, 30° y despejado.
Tras instalarnos en el hotel visitamos Jackson Hole, es un pueblo creado solo entorno al turismo (hoteles, restaurantes, tiendas) pero tiene un encanto particular porque todos los edificios, sin excepción, están construidos en madera y al estilo del antiguo oeste. El tráfico y la masificación es lo que le quitan encanto, es el precio de la fama de Yellowstone.
Si pasas por esta ciudad, no dejes de acercarte al centro y ver el parque con sus curiosos arcos construidos exclusivamente con astas de ciervo.
De camino aquí hemos recorrido un pequeño trocito de Idaho, así que ya hemos estado en los 6 estados por los que discurre nuestro viaje: California, Arizona, Utah, Idaho y Wyoming. Hoy han sido 425 km.
Continuar viaje: de Grand Teton a Las Vegas

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